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Tal parece que el PAN no tiene la posibilidad de generar, por ahora, cuadros competitivos para disputar las elecciones en los gobiernos estatales y habrá que ver si con un candidato interno puede repetir en la presidencial.
Esta situación no es algo nuevo en el PAN y más bien siempre ha sido así.
Por años participó como partido testimonial y sólo empezó a ser competitivo al ingresar a sus filas -invitados por Manuel Clouthier, él mismo panista de última hora- empresarios, en particular del norte de México. De ese grupo es Ernesto Ruffo, primer Gobernador panista en 1990, y Vicente Fox, primer Presidente de la República del PAN en el 2000.
El partido, en las tres últimas elecciones de Gobernador, fue con candidato propio en dos (Estado de México y Coahuila) y perdió por mucho y donde tuvo candidata ajena (Nayarit) se desempeñó mejor. Cuando ganó (Sinaloa, Puebla y Oaxaca) lo hizo en alianza y con candidatos que antes fueron o eran de otro partido. En esa ocasión estuvo a punto de ganar dos estados (Hidalgo y Durango), uno con candidata sin partido y el otro era del PRI.
Si el PAN quiere ser competitivo en la elección presidencial del 2012, está en posibilidad de hacer todavía dos cosas: invitar a candidatos ciudadanos para todos los cargos, comenzando con la Presidencia de la República, y abrir todas las elecciones internas a la ciudadanía. Las propuestas no son fáciles, pero pienso que vale la pena considerarlas. La primera la fundo en que el PAN es el único de los grandes partidos que todavía ahora se puede proponer como ciudadano.
Pienso que tiene la capacidad de trascender sus cerradas estructuras, que es común a todos los partidos, para abrirse a la ciudadanía. Las y los ciudadanos que participarían en las elecciones internas serían a invitación expresa del partido. El PAN a nivel federal, estatal y municipal podría hacerse de la información que necesita (entrevistas, encuestas...) para saber quiénes son las mujeres y hombres con el mayor reconocimiento y posibilidades de triunfar en una elección.
Una vez que los ubique, se daría a la tarea de invitarlos y éstos sabrán si aceptan o no la propuesta. El PAN ganaría en cualquier caso. Toda la sociedad, no sólo los invitados, lo reconocerían como una alternativa abierta y distinta a los otros partidos y, de los invitados que aceptaran la propuesta, formaría un grupo de candidatos muy competitivos.
El abrir la puerta a representantes ciudadanos puede ser una segunda oleada de sangre nueva -al parecer la primera ya se agotó- que puede hacerlo un partido competitivo. Algunos de esos ciudadanos, como pasó con el grupo invitado por Clouthier, seguramente se harán militantes del partido. No veo otra posibilidad para que el PAN vuelva a retomar el camino de la victoria.
Twitter: @RubenAguilar
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