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El tamaño de la deuda pública de EU es un cuadro de exposición de terror: 14’342’841,083,049.67 dólares. No es fácil encontrar una cantidad para compararla.
El gobierno de Estados Unidos tiene menos dinero en sus arcas que Apple en su Tesorería. Este dato, cortesía de la revista Atlantic, ofrece una imagen nítida del problema que enfrenta el débil gobierno del país más poderoso del mundo. Al gobierno le quedan 73,800 millones de dólares. Apple tiene 76,200 millones. Por si fuera poco, la corporación gasta menos de lo que recibe y la administración pública… Todo lo contrario.
El tamaño de la deuda pública estadounidense es otro cuadro de la misma exposición de terror:
14’342’841,083,049.67 dólares. No es fácil encontrar una cantidad para compararla. Podríamos usar una metáfora bíblica y decir “numerosa como las arenas del mar”. En macroeconomía tiene un equivalente: es casi igual a la suma de los PIB de Japón, Alemania y China: US14.3 billones. No se trata de una abstracción. Es dinero real que se le debe a acreedores reales, aunque 30% de la deuda es intragubernamental. Lo que se debe a acreedores que están fuera del gobierno asciende a alrededor de 10 billones de dólares (trillions, dicen ellos).
La buena noticia es que no habrá default a 100 por ciento. Pase lo que pase en el Congreso, la administración pública pondrá en marcha un plan para hacer frente a una parte de sus pagos. En ella tendrán prioridad las obligaciones financieras de EU frente a cualquier compromiso, por ejemplo: sueldos de los trabajadores del gobierno, gasto para el funcionamiento de las oficinas públicas y seguridad social.
Poner en primer lugar las obligaciones financieras no es políticamente correcto, pero es la única forma de evitar el efecto tsunami en los mercados financieros internacionales. En agosto, el gobierno estadounidense enfrenta compromisos por US29,000 millones para el pago de intereses. US49,200 millones para el pago de la seguridad social. US50,000 millones para Medicare y Medicaid. US31,700 millones ante contratistas de la Defensa y US12,800 millones de seguro de desempleo.
Más de la mitad de los compromisos no podrán ser cubiertos, dice un estudio del Bipartisan Policy Center de Washington. “La realidad será caótica… La Tesorería escogerá ganadores y perdedores (en la lotería de la cobranza)”.
Los tenedores de bonos integran el grupo que tiene menos riesgo de impago. El Tesoro de EU emitirá bonos para poder honrar los compromisos financieros que tiene con ellos. Lo curioso del caso es que conseguirá compradores que quieran tener bonos garantizados por el gobierno estadounidense.
Suena raro y lo es. Para cualquier otro país del mundo sería imposible conseguir decenas de miles de millones de dólares en una situación como la que enfrentan nuestros vecinos, pero EU vive una realidad que es de otro planeta.
Ayer (28 de julio), los inversionistas dejaron en claro que siguen prefiriendo los bonos de Estados Unidos antes que los emitidos por países europeos. Quizá eso cambie cuando venga la baja en la calificación. Por lo pronto, el Tío Sam mantiene sus privilegios.
A estas alturas, nadie necesita ser convencido de la irracionalidad de los inversionistas y los mercados; sin embargo, esto es casi siniestro. Como si estuviéramos viendo una película donde la chica amenazada fuera a buscar refugio a la casa del principal sospechoso. Es Caperucita Roja hablando con el lobo feroz y preguntando: “¿Por qué tienes un déficit tan grande?”.
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