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La presa es de alta prioridad, asegura director de la Comisión Nacional del Agua, la Secretaría de Gobernación dice que se deben privilegiar los derechos de la mayoría.
Agustín del Castillo/Enviado
MILENIO.COM/GUADALAJARA.- Tepatitlán.- De forma ríspida y accidentada se realizó ayer la última mesa del diálogo de dos meses entre los vecinos de Temacapulín y los gobiernos federal y estatal, dedicada a las resoluciones en torno a la presa El Zapotillo. La obra seguirá. José Luis Luege Tamargo, director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), fue enfático en la urgencia de terminar el megaproyecto para que a finales de 2012 aporte agua a 2.4 millones de habitantes.
Así, aunque no les guste, los quejosos están obligados a ser solidarios con la nación, pero mantendrán a salvo sus derechos y podrán acceder a mejores niveles de vida con las grandes oportunidades que se les abren al tener un embalse a la orilla de sus casas, aseguró ante una multitud de escépticos y algunos vociferantes que discordaban de sus recuentos optimistas, en el salón del casino Olimpo, a la entrada de la ciudad alteña de Tepatitlán, donde se realizó la reunión.
Como las protestas e interrupciones no cesaban, el discurso duro vino del subsecretario de Gobernación, Juan Marcos Gutiérrez González, quien les quiso dejar tres lecciones a los detractores: que los derechos humanos “son para todos”, no nada más para los mil habitantes afectados por la presa; que el agua es de la nación y no un bien propiedad de Temaca, y que la decisión de levantar el embalse está bien sustentada técnicamente y ha cumplido con todos los requisitos legales. No hay pues, nada que hacer, y “en lo que atañe al gobierno federal, la obra seguirá”, añadió tajante. Leer más…
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